Detienen a clérigo del Vaticano por investigación de corrupción

Un clérigo católico de alto rango con conexiones con el banco Vaticano fue arrestado el viernes por conspirar para ayudar a amigos ricos a contrabandear decenas de millones de euros de Suiza a Italia, en el último revés para la imagen del Vaticano.

Monseñor Nunzio Scarano, de 61 años, trabajaba como contador en la administración financiera del Vaticano. Fue detenido junto con un agente del servicio secreto italiano y un intermediario financiero, en un episodio con ribetes de novela de espionaje.

El caso involucró escuchas policiales, un avión privado alquilado para recoger el dinero de la localidad suiza de Locarno, celulares quemados, un agente de los servicios secretos supuestamente corrupto que prometió conseguir que el dinero pasara las aduanas y un dudoso intermediario.

Los detalles de la acusación a Scarano serán embarazosos para el papa Francisco, que desde que fue elegido en marzo ha evitado gran parte de la pompa del cargo e intentado enfatizar la importancia de una vida sencilla de devoción.

Hace apenas dos días, el Vaticano anunció la creación de una comisión para investigar el banco Vaticano, conocido formalmente como el Instituto para las Obras de la Religión (IOR), sacudido por una serie de escándalos en las últimas décadas.

Scarano, arrestado en una parroquia a las afueras de Roma y trasladado a la prisión romana Regina Coeli, habría preparado un plan para trasladar hasta 40 millones de euros a Italia para una familia de navieros en su localidad natal, Salerno, en el sur de Italia, dijo a la prensa el magistrado Nello Rossi.

Rossi ya está investigando el banco Vaticano por blanqueo de dinero y los últimos arrestos surgen de esa investigación.

Rossi y el magistrado Stefano Pesci dijeron que de momento no hay señales de que el banco esté implicado directamente en el intento por contrabandear el dinero a Italia, pero añadieron que la investigación continúa y que habrán nuevos registros.
Scarano estaba suspendido de sus funciones desde hace varias semanas por la investigación de otro caso en el sur de Italia, relacionado con sus cuentas en el banco vaticano.

DESTRUCCION DE CELULARES

Según Rossi, en julio del año pasado Scarano se aproximó a Giovanni Zito, un carabinero comisionado al servicio secreto, para que lo ayudara a entrar el dinero depositado en un banco suizo, burlando los controles aduaneros.

La tercera persona arrestada es Giovanni Carenzio, un agente financiero con oficinas en Suiza y las Islas Canarias, que era el fiduciario de los dueños del dinero.

No quedó inmediatamente claro cómo ni cuándo el dinero llegó a Suiza.

Los tres planeaban traer 40 millones de euros en efectivo, pero luego redujeron la cantidad a 20 millones. Un avión privado voló desde Roma a Locarno, donde esperó varios días antes de regresar a la capital italiana sin el dinero.

El dinero nunca salió de Suiza debido a la falta de acuerdo y al nerviosismo de los tres sospechosos, que según dijo Rossi quemaron sus teléfonos celulares para destruirlos.

Zito había prometido usar su posición en el servicio secreto para saltarse los controles aduaneros. Y aunque la operación fue suspendida, Zito, ahora detenido en una prisión militar, exigió el pago por sus servicios.

Scarano le dio dos cheques, uno por 400.000 euros y otro por 200.000 euros. Zito consiguió cobrar el primero, aunque Scarano bloqueó el segundo denunciando que lo había perdido.
VATICANO LISTO PARA COOPERAR

Consultado si el caso involucraba lavado de dinero, Rossi dijo que una investigación en curso determinaría el origen del dinero.

El portavoz del Vaticano, padre Federico Lombardi, dijo que las autoridades del estado católico están listas para cooperar con la investigación italiana, pero hasta ahora no han recibido ninguna petición oficial.

Añadió que la propia autoridad de investigación financiera del Vaticano, la FIA, está siguiendo el caso y si es necesario tomará medidas.

Rossi dijo que solicitaría autorización al Vaticano, que es un Estado soberano, para interrogar funcionarios. "Esto es sólo una pieza en un mosaico mucho más grande", comentó.

Scarano, que según dijo el magistrado trabajó para un banco alemán antes de meterse a cura, fue durante años un contador de alto rango en un departamento del Vaticano conocido como APSA, la Administración del Patrimonio de la Santa Sede.

En el pasado fue acusado de sacar unos 560.000 euros en efectivo de una cuenta del Vaticano poco a poco, y dárselo a amigos, que le extendían cheques. Luego depositaba los cheques en una cuenta para pagar una hipoteca.

(Reporte adicional de Antonella Cinelli y James Mackenzie. Editado en español por Lucila Sigal)
Fuente:reuters.com

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